lunes, 31 de julio de 2017

sábado, 27 de mayo de 2017

30 de maio: EL SIGLO DE LAS LUCES, ALEJO CARPENTIER (1962)

Fotografía: Fundación Alejo Carpentier 



Entrevista a Alejo Carpentier en “A fondo” (1977). TVE. Enlace a vídeo.

"De ahí que el autor haya creído interesante revelar la existencia de ese ignorado personaje histórico [Víctor Hughes] en una novela que abarcara, a la vez, todo el ámbito del Caribe”. 
Alejo Carpentier, posfacio a El siglo de las luces.


VÍCTOR HUGHES, PERSONAXE HISTÓRICO.

Alejo Carpentier: "Acerca de la historicidad de Víctor Hugues”, en El siglo de las luces, Austral Narrativa, Seix-Barral, Posfacio, pp. 353-355. Contén: 
  • Víctor Hughes, ignorado pola historia da Revolución Francesa. Ascendentes. De Marsella ao Caribe. O incendio do seu establecemento polos revolucionarios haitianos. A reconquista da Guadalupe. A guerra cos Estados Unidos. A acción dos corsarios. A acción de Víctor Hugues na Guayana Francesa. O consello de guerra en París: Absolución. Relacións con Fouché. En París, na caída do imperio napoleónico.
  • A dicotomía no comportamento de Víctor Hughes: “firme, sincera,  heroica,  en su primera fase; desalentada, contradictoria, logrera y hasta cínica, en la segunda, nos ofrece la imagen de un personaje extraordinario que establece, en su propio comportamiento, una dramática dicotomía". Alejo Carpentier, posfacio a El siglo de las luces.
  • A información do tataraneto de Víctor Hughes: A tumba en Cayena (Guayana Francesa). Unha coincidencia curiosa: O amor dunha cubana chamada Sofía (aparece nun documento examinado con posterioridade á publicación da novela).


Carta do tataraneto de Víctor Hughes a Alejo Carpentier, en "Fundación Alejo Carpentier": Enlace.

“Me alegra decirle que el Víctor Hughes que usted evoca, con todo su ardiente patriotismo, su fe en la grandeza de su misión, su energía indomable –y también el rigor despiadado de su autoridad–, se corresponde exactamente con lo que los archivos familiares nos informan sobre él”.

“P.S. Infelizmente, no contamos con ninguna correspondencia privada de Víctor Hughes, que nos permitiera penetrar en la dura coraza del hombre público. Pero me agrada suponer que la rigidez de su carácter no excluía determinada sensibilidad. Por ello le agradezco que en la novela usted lo presente como un joven culto y simpático. Me place  imaginarlo así”.
  

El protagonista verdadero de El siglo de las luces de Alejo Carpentier”, Rhina Toruño (1985). Indiana University Press. Pode lerse o artigo online. Enlace.


Víctor Hughes na Wikipedia.


Imaxes. Pulse sobre as imaxes para amplialas.









A NOVELA

Enlace a Alejo Carpentier: las luces del siglo”, Eduardo San José (2007), Anales de literatura hispanoamericana, Universidad de Oviedo.  

Artigo centrado na análise do plano simbólico da novela: o tópico da luz e as alegorías coas que Carpentier expresa a súa posición teórica sobre o progreso histórico, a utopía e a revolución. Resumo do artigo (segundo Eduardo San José):
“La novela El siglo de las luces, de Alejo Carpentier, realiza un acercamiento histórico e ideológico al siglo XVIII mediante el que discute conceptos como el progreso histórico, la utopía y la revolución. La crítica literaria ha debatido durante décadas la propuesta de Carpentier al respecto. Las conclusiones se pueden agrupar entre las de quienes aprecian que esta novela es escéptica con la idea de progreso, y aquéllas que sostienen su filiación con el modelo de progreso unívoco propio de la modernidad ilustrada. Estas conclusiones se han basado generalmente en el estudio de la estructura narrativa subyacente. El presente artículo se acerca a la cuestión a través de un análisis del plano simbólico de la novela, donde el tópico de la luz se organiza en alegorías mediante las que Carpentier expresa su posición teórica sobre los conceptos señalados”.

Enlace a “El siglo de las luces: Alejo Carpentier a la caza del Leviatán”, Rafael Narbona, El Cultural, 7-3-2017. 

“Alejo Carpentier (Lausana, Suiza, 1904-París, 1980), apologista incansable de la revolución cubana, publicó en 1962 El siglo de las luces, una novela que abordaba la paradójica relación entre el despotismo y los cambios revolucionarios. La peripecia de Víctor Hughes, un aventurero que exportaba al Caribe la Revolución francesa, apunta que el poder revolucionario desemboca inevitablemente en el cesarismo del poder absoluto”.
A guillotina na novela:
No parece casual que la novela de Carpentier comience con una página de estremecedora belleza, donde Esteban, un joven revolucionario que ya empieza a paladear el amargo sabor del desengaño, contempla la guillotina ubicada en la proa del barco en el que viaja. La nave ha partido de Europa con destino a América, animada por el deseo de extender la Revolución al nuevo mundo. La Máquina ocupa la proa, con la apariencia de una vieja deidad hambrienta de sacrificios”.
La Habana como punto de partida. Os protagonistas e o espazo. Argumento. Temas. Algúns fragmentos:

“Tras la muerte de su padre, un rico comerciante criollo, Sofía y Carlos descubren el placer de vivir de forma ociosa y caótica (…) Lejos de parecer una mansión, la vivienda podría confundirse con una almoneda, con muebles arruinados por la humedad, estatuas sucias o rotas, cortinas polvorientas y porcelanas de colores desvaídos. Sólo los cuadros introducen una nota de belleza y equilibrio, pero también de fatalidad y tragedia, particularmente la apocalíptica “Explosión en una catedral”, con sus toneladas de piedra desplomándose sobre unos feligreses aterrorizados. Durante meses, los tres jóvenes transformarán la casona en el escenario de sus juegos, divorciándose de la realidad circundante (…) Aunque sueñan con viajar a París, Madrid y Nueva York, lo cierto es que su estrambótica rutina parece una conjura urdida para mantener alejada la realidad y no ser arrastrados por las turbulentas aguas de la historia. No importa que sean lectores voraces de Spinoza, Diderot y Voltaire. Contemplan los hechos desde lejos, con la perspectiva de un espectador de ópera o de un loco atrapado por un delirio florido. Todo cambia cuando aparece Víctor Hughes, un apuesto negociante marsellés que había entablado relaciones comerciales con el padre difunto. Su irrupción abre las puertas del mundo real, con sus pasiones y desengaños”.
“La novela de Carpentier es un mural deslumbrante que contiene infinidad de temas, movimientos y variaciones. Se ha dicho que es una verdadera sinfonía del Caribe que adquiere su máxima brillantez estilística en los pasajes destinados a la descripción de la naturaleza. Al margen de sus virtudes formales, El siglo de las luces es una reflexión sobre el poder. En su Historia de la literatura hispanoamericana, Luis Sainz de Medrano sostiene que –en tanto narrador omnisciente, pero no dogmático- Carpentier deja ver “su desconfianza de la revolución, salvando, por supuesto, su espíritu”. En ese sentido, hay que “valorar la significación de Esteban como el personaje más próximo a la visión del autor”.

“Alejo Carpentier plantea un conflicto sin solución: ¿es posible el cambio histórico sin la intervención de la violencia? El totalitarismo político brota de utopías y sus frutos no pueden ser más estremecedores. El gesto de Sofía y Esteban durante las primeras escaramuzas del Dos de Mayo nace de la desesperación romántica y no de la esperanza de un mundo mejor. “El humo tártaro” del que habla Thomas Carlyle en su monumental Historia de la Revolución francesa (1837) sigue oscureciendo nuestros ojos, pues en las revoluciones, “con sorprendentes transiciones y bajo intensos colores, lo sublime, lo deforme y lo horrible se suceden constantemente, o, más bien, se acompañan mutuamente con ensordecedor tumulto”. Quizás no estaría de más releer El siglo de las luces desde la perspectiva del nihilismo. No rebajaría su mérito literario, pero no dejaría más alternativas que la desolación y el desencanto”.

El siglo de las luces, no blog Hislibris: Argumento e opinión. Enlace



A PELÍCULA EL SIGLO DE LAS LUCES (1992). Trailer da película.


 Fotografía: Cubaliteraria.
Carpentier según Solás: El siglo de las luces. L. Castillo,

Director: Humberto Solás. Cuba, 1992.
Premio á Mellor Fotografía e á Dirección Artística, Festival Internacional de Cine de Gramado, Brasil, 1993. Premio Pitirre á Mellor Película no Festival Cinemafest, de San Juan, Puerto Rico, 1993. Mención Especial do Xurado. Festival Iberoamericano de Cine, Huelva, España, 1993.

domingo, 23 de abril de 2017

25 de abril: LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO, ALLAN SILLITOE (1959)

Fotografía: El País. "Sed fieles a ello". Crítica de La vida sin armadura, autobiografía de Sillitoe (1928-2010)


 

A OBRA

 

La soledad del corredor de fondo”, The Cult, G. Urrero:

“Son dos metáforas de la época: la Inglaterra de porcelana blanca y los muros de ladrillo de las casas de clase obrera. En La soledad del corredor de fondo (1959), Alan Sillitoe definió el cortocircuito entre ambos mundos, deteniéndose en ese presente feroz de las barriadas, habitualmente dominadas por dos dioses atávicos: la furia y la necesidad.
La prosa de Sillitoe nos levanta del suelo y nos deja caer. Quien haya visto la adaptación cinematográfica rodada en 1962 por Tony Richardson –inolvidable Tom Courtenay, un corredor enloquecido bajo los árboles, con música jazzística de fondo–, quien se haya dejado seducir por esa película, decía, se hará a la idea de cómo funciona el universo que nos propone este libro: la vida trash, los prejuicios, los daños colaterales de la industrialización, la ubicuidad del delito, las ilusiones laboristas, el clasismo, los simulacros de la felicidad, la desconfianza, los rituales del grupo, las barriadas edificadas sobre la devastación de los bombardeos... y también, ¿por qué no?, todo lo que eso implica. Por ejemplo, las tensiones que deben aflorar y ser resueltas en la calle y sobre todo, el vacío existencial. O el simple aislamiento. Ya saben: me refiero a esos momentos en que uno no tiene ni un mísero cigarrillo que llevarse a la boca”.

 

La soledad del corredor de fondo”, en “Capítulo aparte”, ABC,  P. Ramos, 15-02-2013:


“Este es un libro que gustará a los maestros, a quienes crean en los maestros, a quienes crean que la literatura puede servir para algo más que entretener. Porque quizá la literatura sirve para algo (más). Y, si no sirve, prefiero no saberlo. Prefiero seguir corriendo a mi ritmo. No tengo que ganar ninguna medalla; “cuando te has dado el gusto de sentirte como si fueses el primer hombre en la tierra en una mañana helada, si ya has experimentado el mismo malestar que ese último hombre en la tierra una tarde de verano, seguro que al final lograrás sentirte como el único hombre en la tierra, y te importará un bledo lo bueno o lo malo, puesto que te limitarás a continuar trotando con tus zapatillas, golpeando el buen terreno seco que al menos nunca te jugará una mala pasada.”

O AUTOR

Sed fieles a ello”, El País, 08-01-2015. Crítica de La vida sin armadura (memorias de Alan Sillitoe):


"Como no confiaba más que en mí mismo, seguí escribiendo, pues la falta de formación para cualquier otro trabajo contribuía a esa persistencia, así como la fe absoluta en que no tenía otra vocación que la de escritor", afirma. "Si hay algo en lo que creáis firmemente, sed fieles a ello”, le había dicho una maestra años antes, y Sillitoe no lo había olvidado.
Este texto (escrito originalmente en 1993 pero que se detiene aproximadamente 30 años antes "porque sería demasiado aburrido escribir sobre una mera enumeración de libros") trata de esa fidelidad y de la capacidad de la literatura de corregir una vida, incluso una que ha comenzado tan mal (…).

 

Allan Sillitoe: ni un escéptico, ni un nostálgico”, El País, (14-05-1976). Entrevista a Sillitoe:

“Sillitoe vivió en España cinco años de su vida, a finales de los cincuenta. En Alicante escribió La soledad del corredor de fondo y en Palma de Mallorca terminó Sábado por la noche, domingo por la mañana. (…)
El cine quiso luego que aquellos dos relatos españoles de Sillitoe se convirtieran en sus trabajos más populares (...).



La estancia española de Sillitoe «me sirvió para disfrutar de una experiencia que luego se ha reflejado en algunos libros posteriores, pero los dos relatos de que hemos hablado no tuvieron nada que ver con la vida española. Yo me marché de Inglaterra, primero a Francia, y luego a España, para tratar de separarme de la vida inglesa y verla con otra perspectiva. La única conexión que tenía entonces con mi país me la daba la correspondencia, porque no teníamos dinero para comprar periódicos o para hacernos con una radio. Mis lecturas eran especialmente norteamericanas. Leí entonces los relatos breves de Sallinger, que son magistrales. No, no había en mí ningún sentimiento de rebeldía hacia Inglaterra. Simplemente, necesité irme y me fui. Luego he vuelto».(…)
Sillitoe nació en Nottingham, «una especie de isla dentro de Inglaterra, porque no está ni en el norte ni en el sur, sino justamente en el medio. Quizá eso haya hecho a sus habitantes más independientes en su carácter y acaso ésa sea la razón que me ha impulsado a describir en mis libros, casi siempre, gentes y situaciones de Nottingham. Ellos son mis personajes y mi pueblo, y sólo ellos pueden juzgar fielmente si acierto al describirles». Hasta hace algunos años, Sillitoe volvía a Nottingham, la tierra de Robin Hood, D. H. Lawrence ySillitoe, para «recobrar la moral». Los ingleses del sur de Inglaterra tienden a creer que la situación de este país es desesperada. Los de Nottingham, no. Los de Nottingham han estado y siguen en las fábricas y en las minas. Yo mismo he trabajado en esos lugares y mi padre fue un peón. Y cuando tú te tienes que levantar y trabajar como un perro de la mañana a la noche para ganarte la vida, ves las cosas con menos dramatismo, aunque parezca paradójico» (…)
«Yo no veo a la sociedad en términos de proletariado y burguesía o aristocracia, al menos cuando escribo. Unicamente escribo acerca de seres humanos. Yo disfruto creando caracteres, poniendo personas vivas dentro de pieles vacías». (…)

El ha escrito que la gente de sus relatos «tiene los mismos sentimientos que los reyes y las reinas, con la diferencia de que sus problemas cotidianos son más angustiosos y fundamentales». «Los problemas de los hombres simples, ha dicho también, son los problemas de los dioses». La frase parece dramática y definitiva. Pero expresa muy bien lo que ha pretendido mostrar Sillitoe en su literatura, a la que ha querido despojar de «aspereza y de sofisticación»”.

 Biografía en Muere a los 82 años el escritor británico Alan Sillitoe”, El País, 26-04-2010 / Alan Sillitoe, autor de La soledad del corredor de fondo”, El País, 27-04-2010.

 

A PELÍCULA 

 

https://www.youtube.com/watch?v=TtBng-B2DJQ
Trailer da película


La soledad del corredor de fondo (1962), Tony Richardson: 

Filmaffinity.

Fotogramas.

 

domingo, 26 de marzo de 2017

28 de marzo: EL LENGUAJE DE LAS FUENTES, GUSTAVO MARTÍN GARZO (1994)



"El Premio Nacional de Narrativa descubre la obra poética de Gustavo Martín Garzo", El País, 08/11/1994.


"El hecho de vivir y buscar de verdad aquello que es intenso conduce necesariamente a lo poético; así es mi obra", confesaba ayer Gustavo Martín Garzo, minutos después de conocer que le habían concedido el Premio Nacional de Narrativa 1994 por su novela El lenguaje de las fuentes (Editorial Lumen)”. (...)

Las fuentes en las que basa su obra el Premio Nacional de Narrativa 1994. "son innumerables, es muy difícil saber cuáles son las influencias que han tenido más peso en mí"; en cualquier caso, la obra premiada es, fundamentalmente, un relato que se centra en José, esposo de la virgen María, "un personaje marginal en los Evangelios que siempre me ha llamado la atención por su condición, de persona apartada, en silencio, sin una función que cumplir, que desde el punto de vista literario le hacía para mí de lo más llamativo". Un relato que se desarrolla, según su autor, desde el punto de vista de la relación de amor terrenal que José siente hacia María y su intención es sacar al personaje profundamente literario del silencio que había en torno a él”.

Vídeo. Martín Garzo comenta El lenguaje de las fuentes e Y que se duerma el mar (Facultad de Teología, Salamanca, 2013-14). A partir do minuto 16 explica a relación da novela cun fresco de Giotto ubicado na Capela dos Scrovegni en Padua (repárese na imaxe de Xosé neste fresco):

Giotto: Adoración dos Magos na Capela dos Scrovegni, Padua.
Pulse na imaxe para ampliala.

PREGUNTA: Yo lo recuerdo (y lo conocí) con su flamante Premio Nacional de Narrativa con El lenguaje de las fuentes. Y lo recuerdo, entonces, tímido en su casa, recibiendo a los periodistas. Muchos se preguntaban, quién era Martín Garzo. ¿Quién era el Martín Garzo de El lenguaje de las fuentes y quién es ahora?
RESPUESTA: Es una respuesta imposible. No hay manera de saber quienes somos. A medida que pasa el tiempo vamos perdiendo las pocas certezas que alguna vez pudimos tener. Creo, sinceramente, que nos iremos de este mundo sin haber entendido gran cosa ni de los demás ni de nosotros mismos. Bueno, hay algo que he aprendido: que la vida no cabe en nuestra razón. Literariamente no creo haber cambiado, aunque cada libro, como es lógico es una apuesta distinta. Una apuesta que completa y prolonga las anteriores. Y que siempre vivo con una cierta sensación de fracaso, en la medida en que ese libro que habría querido escribir siempre escapa de mí. Ni en una sola ocasión, salvo tal vez con El pequeño hederero, he tenido la sensación de que el libro escrito se aproximaba a aquel con el que había soñado.
"Con El lenguaje de las fuentes (premio Nacional de Narrativa) me quedé complacido, pero quería haber escrito la historia desde el punto de vista de María y no me salió. Ahora vuelvo porque quería retomar a esa niña y a esa historia tan misteriosa de la llegada de un mensajero que la dice que va a ser la madre de un rey", explica el autor.
Por otra parte, me explica, no hay nada más actual que “las viejas historias”, aquellas que han acompañado al hombre desde el principio de los tiempos y han sobrevivido a todas las épocas, a todas las batallas. “Si lo han hecho, es porque en ellas se esconde lo esencial”.
Ese es el motivo por el que Martin Garzo recurre a la Biblia en El lenguaje de las fuentes y en Y que se duerma el mar; a los mitos griegos en El jardín dorado o a Las mil y una noches en La princesa manca.
La historia más realista de nuestros días encierra ecos de esas viejas historias, que son el humus del que nos alimentamos”, un sustrato latente que encierra la Verdad". Marina Sanmartín, Revista de Letras, 30/03/2012.
- ¿Por qué decidió recuperar, de alguna manera, la historia de El lenguaje de las fuentes?
- Un escritor nunca elige el libro que va a escribir, sino que le viene dado, surge de una necesidad. En aquel momento tenía intención de contar la historia de María, pero no encontré la forma de hacerlo como yo quería. Debo reconocer que aquel libro me dejó cierta insatisfacción y 20 años después decidí contar la infancia de María porque me hacía más fácil contar lo que luego iba a suceder. El niño siempre está abierto a lo maravilloso, a lo prodigioso y la niña María está muy cerca de esa adolescente que empieza a recibir visitas de criaturas misteriosas. Es un libro menos oscuro, donde evidentemente hay dolor, no se rehúye lo inquietante de la vida, pero es una especie de celebración de la vida, del lado más luminoso de la vida. (...)
- ¿Qué les diría a quienes se mofan de la lectura de los textos sagrados?
- Están en un completo error porque son textos esenciales. Un libro como la Biblia está en la base de nuestra cultura y nos ha alimentado desde que éramos niños. El libro de cabecera de Faulkner era la Biblia. Me atrevería a decir que cualquier gran texto literario es un texto sagrado, porque lo sagrado es lo que es capaz de nombrar la vida, la vida es lo sagrado, en definitiva.
El milagro de la libertad literaria”, El País, 03/04/2012:
Desde el museo madrileño, Gustavo Martín Garzo habla de 'Y que se duerma el mar'. La nueva novela recrea la infancia de una virgen María manca. El tema bíblico ya lo abordó en 1994 con El lenguaje de las fuentes, premio Nacional de Literatura.
Se trata de una novela que complementa a  El lenguaje de las fuentes (Lumen), libro con el cual obtuvo en 1994 el Premio Nacional de Literatura. Una obra dedicada a José, el esposo virgen de María, que aunque en la historia religiosa queda absolutamente marginado debió debe tener sentimientos, emociones, pasiones e, incluso, albergó esperanzas que, al parecer, nunca se cumplieron. Entonces, el escritor decide darle voz a José, el carpintero de Nazareth, y convertirlo en personaje de una historia de pasión, posesión y furia, en la que las sombras de los ángeles preludian o acompañan el deseo y el desastre. "Fue entonces cuando se me ocurrió que la niña María fuese manca. Este personaje bíblico es la criatura ideal de la religión católica. No es un ser real y para bajarla de esa posición tan alta tenía que hacer algo así. Era una manera de humanizarla. Es como si lanzases una piedra contra una espectacular vidriera y la convirtieses en cristal”. 
La última novela de Martín Garzo (Valladolid, 1948) vuelve a sus orígenes como autor de El lenguaje de las fuentes (1993), que lo consagró con el premio Nacional de Narrativa de aquel año. El mundo de María y José aparece tratado en ambas novelas, con protagonismo del carpintero de Galilea en El lenguaje de las fuentes y con absoluto predominio de María en Y que se duerma el mar, donde se lleva a cabo una recreación de la infancia y primera adolescencia de la muchacha cuyo designio sobrenatural escapa a las limitaciones de su corta edad, que aquí llega hasta los quince años. También volvemos a encontrar en esta novela el tratamiento de sus temas preferidos, a menudo centrados en torno al amor en diferentes etapas de su proceso, y una concepción de la novela enriquecida por muchos elementos de la poesía mediante una cuidadosa elaboración estilística con brillantes hallazgos metafóricos. 
Martín Garzo: “La literatura es viajar a los márgenesde lo real”.  El País, 27/01/2017El escritor vallisoletano fabula en su nuevo libro el episodio bíblico del sacrificio de Isaac: 
“Para el autor, las historias de la antigüedad —religiosas, mitológicas— "plantean las grandes cuestiones que nos afectan como humanos, en este caso, el conflicto entre el amor y el deber". El premio Nacional de Narrativa (1994), por El lenguaje de las fuentes y de Literatura Infantil y Juvenil (2004), por Tres cuentos de hadas, asevera que "hay muchos hechos contemporáneos que tienen que ver con ese dilema". Así, cita "el cumplimiento de la ley, cuando no puede ser el todo, por ejemplo, como ocurre con los refugiados sirios, que pasan frío y se les da un cuenco con comida pero Europa no los acoge. Esas personas confiaban en Europa, sin embargo, se les ha defraudado".

Máis sobre o autor e a súa obra:
“El autor de 'El lenguaje de las fuentes' considera que la tarea del narrador es "aprender a mirar por los ojos de los que ya no están" o de aquello que parece no existir más allá de nuestro subconsciente. Dejar a un lado lo racional para transitar hacia los enigmas de la fantasía o, incluso, la locura. "Narrar es dirigirse a ese otro que somos, que quiere ser rescatado, hacer que los muertos miren por nuestros ojos".
"Gustavo Martín Garzo cree que la literatura es "aventurarse en la parte maldita, en los territorios inciertos", pero a la vez encontrar la puerta para regresar al mundo que compartimos con los demás. Y narrar, dice, es "conseguir un aplazamiento de la muerte", como en "Las mil y una noches".
"Una puerta cerrada es literatura porque obliga a preguntarse qué hay detrás", ha afirmado el Premio Nacional de Narrativa en 1994 por El lenguaje de las fuentes que a lo largo de su trayectoria ha demostrado, en varias ocasiones, que domina el juego de la imaginación: "El objetivo de la literatura es entrar en todo lo que se calla y permanece oculto en cada uno de nosotros, y está esperando a que se despierte. Un buen libro debe golpearnos, cuestionarnos, llevarnos a territorios desconocidos de los demás y de nosotros mismos", ha afirmado. En su opinión, "al hombre no le basta con vivir su vida y constantemente se llena de preguntas", cuestiones como de dónde viene o por qué existe la muerte que "alimentan la obra de grandes escritores".  (…)
“El autor vallisoletano se ha referido a la literatura como "defensa de la memoria" y ha subrayado el poder de esta para hablar con los muertos: "Si coges Cien años de soledad, la voz de García Márquez te llega", ha declarado”.